Ir al contenido principal

Entradas

Viajera I

Recojo vientos de otros lares Y los guardo en un pañuelo Así cuando me pierdo  Me encuentro. Me guían las golondrinas Y me avisan cuando es la fecha De partir con otros rumbos  Y no volver por la misma senda A veces veo con otros ojos  A veces me quedo ciega Pero no me olvidó nunca Dónde queda tu puerta  Y aunque nunca más la toque Y aunque nunca más te vea Yo te guardo en un pañuelo Aquí en mi bolsillo  Bien cerca.
Entradas recientes

Como quisiera no amarte

Como quisiera no amarte para que no me duela la distancia, para sentirte como una cosa mas de la casa una lámpara, un sillón o una hornalla. Como quisiera no amarte y no ser consciente de las palabras porque versos más arriba te dije luz, sostén y llama. Como quisiera no amarte y ver en aquello que he escrito mi ser que te anhela con toda su alma. Como quisiera no amarte para que no me duela la distancia de sentir tu cuerpo junto al mío y que no sientas nada. Como quisiera no amarte para que no me duelan tus dichos, para que no me importen tus pensamientos y sacarte así, con un chasquido de mis dedos. Como quisiera no amarte porque el amor que te tengo se enquistara en odio pero aun así te seguiré sintiendo. Como quisiera no amarte No haberte entregado mi cuerpo y negado el deseo de que fueras padre. Como quisiera no amarte y no llorar en este momento sentir el hueco de mi pecho una sensación asfixiante. ...

Ya no me encuentro en tus ojos

Ya no me encuentro en tus ojos no sé dónde me dejaste, en que parte tan lejana me guardaste que ya no me encuentro. No puedo perderme en tu mirada porque en tus ojos renegridos pusiste  una trampa donde el naufragio mismo me arrastra. Ya no me encuentro en tus ojos cuando me ves llegar solo el esfuerzo de enfocarse en una sonrisa forzada. Ya no me encuentro en tus ojos. Tus ojos profundos, tus ojos brujos que me encantaron un día por la mañana desbaratada en tu cama me dejé llevar, sin cuestionarte. Tu magnetismo oscuro se convierte en predador que me devora y sangra en una herida, que me ciega y enfurece. Ya no me encuentro en tus ojos y me robaste el alma.

Vine aquí para vivir...

Vine aquí para vivir. Vine aquí para experimentar todo proceso creativo que alimente el alma. Desde un acorde en guitarra y piano, dándole ritmo con el cajón, acompañar con la voz algo que surgió del interior y que fue escrito con mis manos.  Vine aquí para dejar plasmado en el papel lo que quiera sacar afuera, desde un dibujo, una pintura, un grabado, hasta historias fantásticas como reales, poesías melancólicas, tristes y de alegría.  Vine aquí para que mis manos  modelen la masa, la arcilla y se resequen de placer por preparar yeso, tallar los tacos de madera y cortar la tela de mis diseños para luego coserla con la máquina que aprendí a usar. Vine aquí para que mis ojos sean entrenados para ver un cuadro en la calle, en las personas, en algún fragmento, y dejarlo congelado en una foto de alguna cámara que he aprendido a domar. Vine aquí para que mi cuerpo se siga expresando, fluyendo en el espíritu de este gran escenario que me hizo ver el teatro, haciendo de u...

Espiralado

 Las alteraciones elípticas del espacio tiempo van hacia lo profundo. Me amarras con las cintas de cuero, atando mi alma a la cama, tres disparos se oyen a lo lejos, escapan las bestias en la madrugada. En la ruta, cortando la oscuridad con tu haz de luz, de escape, mala memoria, de glorias amargas e ilusiones de victoria, aun arrastras  esas cadenas rotas con las que te vistes. Agotada de las tiranías, las faltas, la hipocresía. Imaginar el tacto fogoso de cada poro que transmite descargas sobre todo su ser; se arquea, dobla su espalda, que tensa, vuelve blanda, una y otra vez. Una respiración profunda trae consigo su aroma, se relame sus labios mientras cierra los ojos y ansía lo que está por venir. Se humedece, busca, sigue el rastro de su boca, sedienta de un placer rapaz, narcótico, imposible de olvidar. Las fotografías nostálgicas cargadas de sensaciones, son cuadros implacables con el cuerpo y el alma. Basta! ya di basta, esas imágenes están impresas, y se revel...

Miro... Respiro...

Miro, respiro... Miro, respiro. Las construcciones se elevan. Colores, ladrillos, ropa colgada de niños pequeños sobre la baranda. Ventanas de diferentes tamaños. Escaleras caracol. Pared tras pared, se preparan más habitaciones. Cada vez son mas. Debajo de la autopista y con poca iluminación también habita gente. Empieza a sentirse una sensación en medio del pecho, un nudo en el estómago. Miro, respiro. Miro, respiro. Observo tras la ventana, no puedo pensar nada, sólo siento. Las diferencias se contrastan y se acentúan cada vez más. Del otro lado jardines en las alturas, piletas cerca de las nubes.  Cámaras de seguridad. Puerta blindada. Importación explotación. El detalle, la distinción. La careta, el ladrón. El asfalto, la iluminación. Las edificaciones y el confort. Miro, respiro. Miro, respiro. Las necesidades, la banalidad.  Las cosas superficiales, no hay sinceridad. Individualismo y compasión, de si mismo es la razón. Alienación, po...

Todo o nada

Te doy todo o nada. A medias no puedo. Puedo tantear el terreno en el primer beso y si ahí no pasa nada no pierdo el tiempo y si ahí pasa algo me quedo descubriendo. Si descubro algo lindo me quedo revolviendo. Si hay algo que no me gusta prefiero irme a otra cosa. Últimamente me cruzo gente muy indecisa que te brinda lindos colores y después te los quita, me quedo desilusionada vacía y sin nada. Ahora tal vez me compares con una niña y si lo soy! Porque soy imaginativa, me asombro, estoy llena de sonrisas, amo desinteresadamente hasta que me pinchan. Y cuando me lastiman miro desconfiada me pregunto por qué? y me pongo colorada de rabia. Pero también soy mujer, así que abrazo a mi niña y la guardo dentro mío la lleno de mimos y sigo el camino y ahí te digo pensé que querías compartirlo conmigo nunca amagué ni jugué un partido siempre fui segura en compartir mi destino. Pero otros se arrugan, se encierran, se asustan, les abruma tantos colore...