Vine aquí para vivir. Vine aquí para experimentar todo proceso creativo que alimente el alma. Desde un acorde en guitarra y piano, dándole ritmo con el cajón, acompañar con la voz algo que surgió del interior y que fue escrito con mis manos. Vine aquí para dejar plasmado en el papel lo que quiera sacar afuera, desde un dibujo, una pintura, un grabado, hasta historias fantásticas como reales, poesías melancólicas, tristes y de alegría. Vine aquí para que mis manos modelen la masa, la arcilla y se resequen de placer por preparar yeso, tallar los tacos de madera y cortar la tela de mis diseños para luego coserla con la máquina que aprendí a usar. Vine aquí para que mis ojos sean entrenados para ver un cuadro en la calle, en las personas, en algún fragmento, y dejarlo congelado en una foto de alguna cámara que he aprendido a domar. Vine aquí para que mi cuerpo se siga expresando, fluyendo en el espíritu de este gran escenario que me hizo ver el teatro, haciendo de u...