Ir al contenido principal

Como quisiera no amarte



Como quisiera no amarte
para que no me duela la distancia,
para sentirte como una cosa mas de la casa
una lámpara, un sillón o una hornalla.

Como quisiera no amarte
y no ser consciente de las palabras
porque versos más arriba
te dije luz, sostén y llama.

Como quisiera no amarte
y ver en aquello que he escrito
mi ser que te anhela
con toda su alma.

Como quisiera no amarte
para que no me duela la distancia
de sentir tu cuerpo junto al mío
y que no sientas nada.

Como quisiera no amarte
para que no me duelan tus dichos,
para que no me importen tus pensamientos
y sacarte así, con un chasquido de mis dedos.

Como quisiera no amarte
porque el amor que te tengo
se enquistara en odio
pero aun así te seguiré sintiendo.

Como quisiera no amarte
No haberte entregado mi cuerpo
y negado el deseo
de que fueras padre.

Como quisiera no amarte
y no llorar en este momento
sentir el hueco de mi pecho
una sensación asfixiante.

Como quisiera no amarte
pero no puedo, aun no quiero
porque tal vez tenga la esperanza
porque tal vez si alcance el tiempo
de poder volver a sentirme a salvo con tu cuerpo
ser parte de tu deseo,
ser impulso de tu llama,
desbaratarnos en la cama,
sentir de lleno nuestros besos
y que no nos importe mas nada. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Viajera I

Recojo vientos de otros lares Y los guardo en un pañuelo Así cuando me pierdo  Me encuentro. Me guían las golondrinas Y me avisan cuando es la fecha De partir con otros rumbos  Y no volver por la misma senda A veces veo con otros ojos  A veces me quedo ciega Pero no me olvidó nunca Dónde queda tu puerta  Y aunque nunca más la toque Y aunque nunca más te vea Yo te guardo en un pañuelo Aquí en mi bolsillo  Bien cerca.

Ya no me encuentro en tus ojos

Ya no me encuentro en tus ojos no sé dónde me dejaste, en que parte tan lejana me guardaste que ya no me encuentro. No puedo perderme en tu mirada porque en tus ojos renegridos pusiste  una trampa donde el naufragio mismo me arrastra. Ya no me encuentro en tus ojos cuando me ves llegar solo el esfuerzo de enfocarse en una sonrisa forzada. Ya no me encuentro en tus ojos. Tus ojos profundos, tus ojos brujos que me encantaron un día por la mañana desbaratada en tu cama me dejé llevar, sin cuestionarte. Tu magnetismo oscuro se convierte en predador que me devora y sangra en una herida, que me ciega y enfurece. Ya no me encuentro en tus ojos y me robaste el alma.