De nuevo, no se como empezar, solo tengo la necesidad. No se que saldrá solo dejaré que las palabras fluyan por mis dedos mientras van presionando cada una de las teclas del teclado.
Estoy aquí, mis sentires han ido yendo y viniendo, mezclados e impulsados por la energía de la vida misma de acuerdo me atraviesa.
A veces siento que estoy en carne viva, me duele el estomago y siento presión en el pecho al respirar, no tengo problemas respiratorios como para que se conviertan en un síntoma, sino es que siento, siento demasiado a veces y entro en una especie de shock que de vez en cuando suele hacerme caer.
¿Duele la vida? ¿Duele la muerte?, ¿Cual es la verdad?. El tema es que muchos sentimos... creo que todos, unos los demuestran mas y otros menos y hay otros que ni siquiera lo demuestran como si fuera un pecado por el contexto que los rodea.
El tema es que sentimos, y que encima tratamos de interpretarlo. Ay! que animalitos que somos, tan preciados supuestamente en esta escala evolutiva y en medio de esta esfera gigante celeste y verde.
Hay veces en que nos convertimos en fieras, fieras salvajes con las garras en punta y los dientes que no muestran justamente una sonrisa.
Una vez me convertí en fiera, y creo que o trato, de sacarme ese pelaje de a poco, no porque desprecie a las fieras sino que como sinónimo de lo que nos ponemos encima y que nos separa de lo que realmente somos.
Esas pieles, que nos ponemos porque no aguantamos el frió afilado del invierno en nuestros interiores.
En algún momento, me la puse, a veces trato de hacer memoria y no lo recuerdo, ya creo que olvidé ese día calculo que habrá sido para olvidarme de que la tenia puesta. Pero hoy soy consciente de que la tengo, y la verdad es que ya no la quiero.
Me cuesta muchas veces, pero estoy en el intento de sacármela. Parecería contradictorio esto pero quiero sacármela para mostrarme tal cual soy, con mi cuerpo, mis formas, sin ser cubierta bajo ningún espeso pelaje. Se muy bien que me expongo, por eso el sentir de estar con la carne al rojo vivo. He quedado muy sensible, después de tenerla tanto tiempo, mi piel se ha desintegrado, mostrando mis fibras musculares, y aun así sin nada no dejo de estar alerta, tengo las uñas afiladas, supongo que sera por mi exposición hasta que mi cuerpo genere de nuevo la piel, pero mi verdadera piel.
No puedo dejar de estar atenta, mis sentidos están siempre buscando algo que no encuentran pero que no quiero encontrar, entonces cuando encuentran algo ahí empiezo a somatizar. Me duele el cuerpo, lacerado de sensaciones eléctricas.
Es increíble, ya sea buenas condiciones o malas , siento igual. Pero admito que si son buenas me refuerzan al final, me dan mas energía y en cierto punto comienzo a brillar.
Pero el dolor siempre esta, entonces, si estoy viva, ¿Duele la vida? Pues si duele, duele de dicha, duele de tristeza, pero nunca deja de doler. Se cala bien adentro de uno, se mete tan profundo que es una hemorragia interna que no para de sangrar. ¿Duele la muerte?, quien lo sabe, después de tanto creo que ya uno no siente nada y es un desprendimiento de lo pesado, de lo solido y nos volvemos etéreos, creo, o me hicieron creer, porque de la muerte nadie sabe nada hasta que te pasa y no podes volver después para contarlo.
Pero si, tal vez a veces exagere un poco, pero no puedo evitar que mis lagrimas pulsen por salir para que con su sal cicatricen mis heridas, ¿será un proceso regenerador?, quien sabe.
Siento, y sentire, y me iré adaptando a mi piel otra vez, mi violencia esta un poco conectada con eso, pero la iré controlando, lo que sino dejare de lado mi intensidad, aunque me cueste caro, no puedo dejarla, eso si que esparte de mi esencia, eso si, y no voy a dejarlo.
Si, si, es contradictorio pero soy un ser humano.
Estoy aquí, mis sentires han ido yendo y viniendo, mezclados e impulsados por la energía de la vida misma de acuerdo me atraviesa.
A veces siento que estoy en carne viva, me duele el estomago y siento presión en el pecho al respirar, no tengo problemas respiratorios como para que se conviertan en un síntoma, sino es que siento, siento demasiado a veces y entro en una especie de shock que de vez en cuando suele hacerme caer.
¿Duele la vida? ¿Duele la muerte?, ¿Cual es la verdad?. El tema es que muchos sentimos... creo que todos, unos los demuestran mas y otros menos y hay otros que ni siquiera lo demuestran como si fuera un pecado por el contexto que los rodea.
El tema es que sentimos, y que encima tratamos de interpretarlo. Ay! que animalitos que somos, tan preciados supuestamente en esta escala evolutiva y en medio de esta esfera gigante celeste y verde.
Hay veces en que nos convertimos en fieras, fieras salvajes con las garras en punta y los dientes que no muestran justamente una sonrisa.
Una vez me convertí en fiera, y creo que o trato, de sacarme ese pelaje de a poco, no porque desprecie a las fieras sino que como sinónimo de lo que nos ponemos encima y que nos separa de lo que realmente somos.
Esas pieles, que nos ponemos porque no aguantamos el frió afilado del invierno en nuestros interiores.
En algún momento, me la puse, a veces trato de hacer memoria y no lo recuerdo, ya creo que olvidé ese día calculo que habrá sido para olvidarme de que la tenia puesta. Pero hoy soy consciente de que la tengo, y la verdad es que ya no la quiero.
Me cuesta muchas veces, pero estoy en el intento de sacármela. Parecería contradictorio esto pero quiero sacármela para mostrarme tal cual soy, con mi cuerpo, mis formas, sin ser cubierta bajo ningún espeso pelaje. Se muy bien que me expongo, por eso el sentir de estar con la carne al rojo vivo. He quedado muy sensible, después de tenerla tanto tiempo, mi piel se ha desintegrado, mostrando mis fibras musculares, y aun así sin nada no dejo de estar alerta, tengo las uñas afiladas, supongo que sera por mi exposición hasta que mi cuerpo genere de nuevo la piel, pero mi verdadera piel.
No puedo dejar de estar atenta, mis sentidos están siempre buscando algo que no encuentran pero que no quiero encontrar, entonces cuando encuentran algo ahí empiezo a somatizar. Me duele el cuerpo, lacerado de sensaciones eléctricas.
Es increíble, ya sea buenas condiciones o malas , siento igual. Pero admito que si son buenas me refuerzan al final, me dan mas energía y en cierto punto comienzo a brillar.
Pero el dolor siempre esta, entonces, si estoy viva, ¿Duele la vida? Pues si duele, duele de dicha, duele de tristeza, pero nunca deja de doler. Se cala bien adentro de uno, se mete tan profundo que es una hemorragia interna que no para de sangrar. ¿Duele la muerte?, quien lo sabe, después de tanto creo que ya uno no siente nada y es un desprendimiento de lo pesado, de lo solido y nos volvemos etéreos, creo, o me hicieron creer, porque de la muerte nadie sabe nada hasta que te pasa y no podes volver después para contarlo.
Pero si, tal vez a veces exagere un poco, pero no puedo evitar que mis lagrimas pulsen por salir para que con su sal cicatricen mis heridas, ¿será un proceso regenerador?, quien sabe.Siento, y sentire, y me iré adaptando a mi piel otra vez, mi violencia esta un poco conectada con eso, pero la iré controlando, lo que sino dejare de lado mi intensidad, aunque me cueste caro, no puedo dejarla, eso si que esparte de mi esencia, eso si, y no voy a dejarlo.
Si, si, es contradictorio pero soy un ser humano.
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