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Vine aquí para vivir...

Vine aquí para vivir. Vine aquí para experimentar todo proceso creativo que alimente el alma. Desde un acorde en guitarra y piano, dándole ritmo con el cajón, acompañar con la voz algo que surgió del interior y que fue escrito con mis manos.  Vine aquí para dejar plasmado en el papel lo que quiera sacar afuera, desde un dibujo, una pintura, un grabado, hasta historias fantásticas como reales, poesías melancólicas, tristes y de alegría.  Vine aquí para que mis manos  modelen la masa, la arcilla y se resequen de placer por preparar yeso, tallar los tacos de madera y cortar la tela de mis diseños para luego coserla con la máquina que aprendí a usar. Vine aquí para que mis ojos sean entrenados para ver un cuadro en la calle, en las personas, en algún fragmento, y dejarlo congelado en una foto de alguna cámara que he aprendido a domar. Vine aquí para que mi cuerpo se siga expresando, fluyendo en el espíritu de este gran escenario que me hizo ver el teatro, haciendo de u...

Espiralado

 Las alteraciones elípticas del espacio tiempo van hacia lo profundo. Me amarras con las cintas de cuero, atando mi alma a la cama, tres disparos se oyen a lo lejos, escapan las bestias en la madrugada. En la ruta, cortando la oscuridad con tu haz de luz, de escape, mala memoria, de glorias amargas e ilusiones de victoria, aun arrastras  esas cadenas rotas con las que te vistes. Agotada de las tiranías, las faltas, la hipocresía. Imaginar el tacto fogoso de cada poro que transmite descargas sobre todo su ser; se arquea, dobla su espalda, que tensa, vuelve blanda, una y otra vez. Una respiración profunda trae consigo su aroma, se relame sus labios mientras cierra los ojos y ansía lo que está por venir. Se humedece, busca, sigue el rastro de su boca, sedienta de un placer rapaz, narcótico, imposible de olvidar. Las fotografías nostálgicas cargadas de sensaciones, son cuadros implacables con el cuerpo y el alma. Basta! ya di basta, esas imágenes están impresas, y se revel...

Miro... Respiro...

Miro, respiro... Miro, respiro. Las construcciones se elevan. Colores, ladrillos, ropa colgada de niños pequeños sobre la baranda. Ventanas de diferentes tamaños. Escaleras caracol. Pared tras pared, se preparan más habitaciones. Cada vez son mas. Debajo de la autopista y con poca iluminación también habita gente. Empieza a sentirse una sensación en medio del pecho, un nudo en el estómago. Miro, respiro. Miro, respiro. Observo tras la ventana, no puedo pensar nada, sólo siento. Las diferencias se contrastan y se acentúan cada vez más. Del otro lado jardines en las alturas, piletas cerca de las nubes.  Cámaras de seguridad. Puerta blindada. Importación explotación. El detalle, la distinción. La careta, el ladrón. El asfalto, la iluminación. Las edificaciones y el confort. Miro, respiro. Miro, respiro. Las necesidades, la banalidad.  Las cosas superficiales, no hay sinceridad. Individualismo y compasión, de si mismo es la razón. Alienación, po...

Todo o nada

Te doy todo o nada. A medias no puedo. Puedo tantear el terreno en el primer beso y si ahí no pasa nada no pierdo el tiempo y si ahí pasa algo me quedo descubriendo. Si descubro algo lindo me quedo revolviendo. Si hay algo que no me gusta prefiero irme a otra cosa. Últimamente me cruzo gente muy indecisa que te brinda lindos colores y después te los quita, me quedo desilusionada vacía y sin nada. Ahora tal vez me compares con una niña y si lo soy! Porque soy imaginativa, me asombro, estoy llena de sonrisas, amo desinteresadamente hasta que me pinchan. Y cuando me lastiman miro desconfiada me pregunto por qué? y me pongo colorada de rabia. Pero también soy mujer, así que abrazo a mi niña y la guardo dentro mío la lleno de mimos y sigo el camino y ahí te digo pensé que querías compartirlo conmigo nunca amagué ni jugué un partido siempre fui segura en compartir mi destino. Pero otros se arrugan, se encierran, se asustan, les abruma tantos colore...

Pregunta

Cómo es tan profundo el sentimiento, hasta donde llegan sus raíces. A penas pude cortar los tallos que todavía se empecinan a crecer. Como es que toda esta planta venenosa sigue creciendo y no puedo deshacerme de ella. 22 01 14

Una forma de decir

I Me subí al tren, no tenía destino yo sólo me subí. Caminando por los vagones te veo ahí con tus lentes, tu barba recortada, tu bicicleta a lado tuyo. Tu mirada desde lejos que me decía sos vos? Y me senté a tu lado, charlamos, sacaste una botella de vino de tu bolso y brindamos por tan llamativo encuentro. Hablamos de cine, de vos, de mi. Me eras extraño pero me atraías sin saber por qué. El tren aceleraba y de repente se apagaron las luces y nos quedamos a oscuras. Surge un roce y nuestros labios se buscaron. Se acelera más el tren, la noche era cerrada y oscura, nuestros cuerpos se entrelazaron asombrados por una extraña sensación de reconocerse,  con una excitación que no pensé que me iba a suceder otra vez; violencia, pasión, y un fuego abrazador. II La mañana nos encuentra sorprendidos de una coincidencia  que no esperábamos en ese momento de nuestras vidas, el viaje sin destino parecería habernos cruzado y tamañas sensaciones nos dejaron en shock que hicieron...

Celosa de tu amor púrpura...

...Quiero que me bebas, que mojes tus labios conmigo, que el sabor de tu boca sea el mío y que mi cuerpo se convierta en tu copa. Quiero que te embriagues de mi y que sueltes risas mientras te recorro por dentro para que luego caigas rendido, con los músculos extasiados por mi exceso.