Las alteraciones elípticas del espacio tiempo van hacia lo profundo. Me amarras con las cintas de cuero, atando mi alma a la cama, tres disparos se oyen a lo lejos, escapan las bestias en la madrugada. En la ruta, cortando la oscuridad con tu haz de luz, de escape, mala memoria, de glorias amargas e ilusiones de victoria, aun arrastras esas cadenas rotas con las que te vistes. Agotada de las tiranías, las faltas, la hipocresía. Imaginar el tacto fogoso de cada poro que transmite descargas sobre todo su ser; se arquea, dobla su espalda, que tensa, vuelve blanda, una y otra vez. Una respiración profunda trae consigo su aroma, se relame sus labios mientras cierra los ojos y ansía lo que está por venir. Se humedece, busca, sigue el rastro de su boca, sedienta de un placer rapaz, narcótico, imposible de olvidar. Las fotografías nostálgicas cargadas de sensaciones, son cuadros implacables con el cuerpo y el alma. Basta! ya di basta, esas imágenes están impresas, y se revel...